La educación en la cultura mundial

Pablo 21 mayo, 2014 2

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Los seres humanos nos “construimos” en el seno de la cultura y gracias a ella. La forma y los contenidos de nuestra subjetividad reflejan las condiciones culturales con las que nos hacemos sujetos singulares. Este principio, hoy asimilado universalmente, tiene implicaciones decisivas para la educación que se sustenta en un proyecto de individuo, de sociedad y de cultura deseables.

Dos amarres nos conectan al mundo. Por un lado, la compleja red de relaciones, interdependencias y sentimientos que nos unen o separan de los demás. Por otro, la cultura que aporta la sustancia que nos alimenta, a través de la que nos expresamos, por la que damos sentido al mundo y comprendemos a los otros y a nosotros mismos. La educación interviene en ambas formas de anclarnos, defendiendo determinadas opciones y orientaciones teleológicas. En vez de quedar presa de la cultura, debe orientar su desarrollo. En una sociedad caracterizada por la amplitud y profundidad de los procesos de globalización, nuestro mundo interior es mestizo, porque la cultura que nos rodea es fruto de un amplio proceso de hibridación.

La sociedad está en la obligación de brindar la educación necesaria para que el individuo puede desarrollarse de una mejor manera y de esta forma llegar a su máximo nivel con persona humana, debido a que la educación transforma todos aquellos malos hábitos que tenemos y nos proporciona la ventaja de hacer las cosas de una mejor manera, ya que es así como se debe de actuar en este mundo tan cambiante