El renacimiento en el Budismo

blogerredas 24 Enero, 2011 0

Budismo



Para el budismo, los resultados del denominado “karma” muchas veces tardan un buen tiempo en manifestarse; de hecho estos efectos en una gran cantidad de oportunidades pueden verse recién en otra vida. Así, se ha sostenido dentro del budismo el hecho de que el proceso de “volver a ser” no sólo se manifiesta en esta vida (en la cual nos vamos transformando minuto a minuto), sino que también esto traspasa la barrera invisible que propone la muerte, en la que la voluntad de cada uno determina de qué forma renaceremos.

Por eso no puede decirse que “renacimiento” sea sinónimo de “reencarnación”; en vez de tratarse de una esencia fija e inamovible que ocupa otro cuerpo diferente al haberse gastado el cuerpo original, el renacimiento tiene que ver con el ciclo constante de cambio, que sigue su curso más allá de la vicisitud de la muerte. Así, el “yo” se mantiene en una constante transformación, por lo que nunca es el mismo “yo” el que renace, siempre se toman otras formas.

Esta idea de renacer constantemente supone una especial forma de ver la vida, ya que a partir de esta idea se comienza a creer que todo esfuerzo espiritual que se realice no es nunca en vano, y que todos ellos se conservan de alguna forma para que sus resultados florezcan en algún momento. Así comenzamos a creer que todo acto realizado en nuestra vida cuenta, y de esta manera comenzamos a entender que siempre es importante el pensar en positivo.

A pesar de que este sea uno de los puntos más reveladores del budismo, no es necesario creer exclusivamente en el renacimiento para poder practicar esta fe, sin embargo es de suma importancia el tener la convicción de que alcanzar la iluminación a lo largo de la vida es algo posible.