EL ARTE DE LA MEDITACIÓN Y SUS BENEFICIOS

matiuzv 7 octubre, 2009 1

EL ARTE DE LA MEDITACIÓN Y SUS BENEFICIOS


Cuando la mente se ha calmado, aparece el Yo en su verdadero estado y no tenemos que hacer el más mínimo esfuerzo para percibirlo. (Swami).
Nuestra mente es en verdad casi la única fuente de nuestros placeres y dolores, de nuestros fracasos y éxitos, de nuestro Bienestar y de nuestras enfermedades, por ello nuestro deber es entenderla y vigilarla para que no domine nuestras vidas si deseamos vivir plenamente la vida. Éste es el lema de la meditación.
Carl Jung lo explicaba muy bien en la teoría de la “sombra” que todos llevamos dentro. En ella nos hacía llegar parte de sus enseñanzas con Freud. Jung llama “sombra” a nuestro ego, que está en completa relación con nuestra mente y con nuestro subconsciente donde se esconden todos nuestros monstruos que hacen de nuestra vida diaria un vaivén de emociones como la envidia, temor, alegría, tristeza, nervios, odio, vergüenza,… y que a su vez nos provocan diversas reacciones y acciones que nos mantienen en constante estrés interno, muy lejos de la paz interior que nos merecemos.
Pero esa es sólo una parte de nosotros, nuestra personalidad, no nuestro total. Por ello además de un ego, que podríamos decir que radica en el exterior de nosotros, existe un SER, lo que los hindúes y otras corrientes denominan YO SOY, que muy bien puede compararse con nuestro espíritu o nuestro centro. Esa parte de nosotros es totalmente pura, divina, perfecta, y sabía. Es nuestro Yo verdadero.
Para entenderlo mejor podríamos imaginarnos a nosotros mismos como una cebolla.
Cada capa de la cebolla representaría a una parte de nuestro ego, de nuestra mente que deberíamos ir retirando poco a poco hasta llegar al corazón de este alimento que representaría a nuestro verdadero ser, allí oculto entre tanta capa, pero sustentador de todas ellas.
Cuantas más capas lográsemos quitar más nos acercaríamos a nuestro yo verdadero y por lo tanto mejor entenderíamos las cosas que nos suceden, quienes somos, qué hacemos aquí, cuál es el comportamiento adecuado, qué camino prender para no equivocarnos… y un sin fin de información verídica sobre las verdades universales en relación con nosotros y nuestra vida y con los demás y la suya.
Cuanto más consigamos profundizar, cuanto más cerca estemos de nuestro ser o nuestro centro más conocimiento verídico obtendremos y por lo tanto nuestra capacidad de discernimiento será mayor consiguiendo que las emociones externas dejen de afectarnos, de manejarnos como marionetas, o como dirían los más teóricos, de alienarnos en los demás.
Así pues, ésta es la finalidad de la meditación, conseguir despejar nuestro ego y las imágenes mentales ficticias que creemos reales, para abrir el camino de nuestro ser a la consciencia, y conseguir estar el máximo tiempo posible actuando desde nuestro centro y no desde nuestro ego llevando así el entendimiento y la perfección a nuestras vidas.
Esto no significa que nuestra mente sea inútil, mentirosa y no traiga nada más que problemas. Lo que ocurre es que debemos entender que la mente ha de ser una herramienta más de la que disponemos para aprender en nuestra vida, y nunca dejar que la dirija ella sola, sino acompañada de nuestro ser y corazón.
Existen dos tipos de meditación narrados en los textos yóguicos a partir del primer milenio de nuestra era: la meditación informal y la meditación formal.
La meditación informal tiene como objetivo la absorción total de uno mismo, la conexión absoluta con el cosmos y la comprensión total, pero es realmente difícil realizarla y pocos logran conseguirlo, por ello surgió la meditación formal en la que centramos la atención en un determinado objeto, sentimiento o idea elevados. Lejos siempre de cualquier deseo. De todas formas hoy en día se han descubierto numerosas técnicas más provenientes de todo el mundo, antiguas o nuevas. Aquí te proponemos una de las más tradicionales.

PRÁCTICA DE MEDITACIÓN
Antes de nada debes aprender a concentrarte y a visualizar un objeto, idea o sentimiento.
Para comenzar con esta práctica es conveniente que realices el pequeño ejercicio que te proponemos todos los días durante 5 minutos.
1. Busca un lugar tranquilo y sitúate en una posición en la que te encuentres cómodo, pero con la columna vertebral recta, incluso puede se en tu cama pero recargando la espalda y con las piernas extendidas, si usas sillas de ruedas de igual manera puedes meditar en ella, solo apártate a un espacio donde puedas estar solo para no distraerte.
2. Respira profundamente tres veces, y después comienza a respirar rítmicamente.
3. Comienza a observar detenidamente y sin distracción alguna un objeto que pondrás a tu alcance y que para ti represente algo elevado, como ejemplo utilizaremos la llama de una vela, pero también puede ser cualquier símbolo que para ti sea sagrado y visualiza una escalera que bajaras contando cada escalón de uno en uno hasta llegar al numero 10, hazlo lentamente, esto te dará tiempo de entrar a una relajación y a la onda cerebral “alfa”
4. Tras un minuto de observación continua, pero relajada, y sin ningún pensamiento externo (sólo observar), cerraremos los ojos e intentaremos reproducir el objeto, en nuestro caso la llama de la vela en nuestra mente. Dibuja su contorno, su color, su luz, siente su calidez,… Procura mantener la imagen el tiempo que puedas, pero si no eres capaz o te cuesta mucho porque la mente se te va a otros pensamientos, vuelve a abrir los ojos y observar el objeto, repitiendo la misma operación hasta que puedas mantenerla sin problemas.
5. Repite el ejercicio todos los días hasta que veas que dominas perfectamente la
concentración y visualización, incluso sin el objeto delante. Cuando por fin hayas
adquirido la capacidad de visualización y concentración comienza con un pequeño ejercicio de meditación.
1. En un lugar tranquilo y en una posición cómoda, pero con la espina dorsal erguida, comienza a respirar rítmicamente.
2. Empieza a visualizar el objeto elegido y cuando lo tengas fijado perfectamente en tu mente con los ojos cerrados comienza a reflexionar sobre sus cualidades con un cálido sentimiento de afecto de amor incondicional para todo el cosmos expande ese sentimiento de amor
. Pondera su significado simbólico. En el ejemplo de la llama podemos reflexionar sobre la luz divina y eterna, que despeja toda oscuridad de nuestra vida, que aporta claridad,… En fin, todo lo que se nos vaya ocurriendo. De modo que ya estás meditando, en nuestro ejemplo sobre la luz.
3. Es muy probable que en las primeras veces nuestro pensamiento se vaya desviando del origen, por ejemplo al pensar en la llama como luz quizá se nos venga el recuerdo de que tenemos que pagar su factura, comprar un foco,… Es lo natural cuando empezamos, así que si eso nos sucede, procuraremos volver a relajarnos y respirar rítmicamente para comenzar de nuevo con la visualización y meditación. Cuando ya consigas dominar esta pequeña meditación estarás preparado para comenzar con ejercicios de mayor profundidad como el que te proponemos.
1. En un lugar tranquilo adoptarás la posición de meditación por excelencia: piernas cruzadas (Sí te es posible), con ambas rodillas tocando el suelo y la columna vertebral en posición vertical. Las manos se colocan en posición con la palma de las manos hacia abajo en tus muslos.
2. Visualiza el objeto que has escogido, en nuestro caso utilizaremos la llama de la vela.
Una vez que lo tengas fijado en la mente, comienza con la pequeña meditación que practicaste antes reflexionando sobre lo que representa.
3. Una vez que sientas completa dicha meditación integra el objeto en ti, lo que has meditado en ti. Por ejemplo visualiza la llama en tu corazón y cómo irradia luz a todo tu ser, cómo se va expandiendo, cómo va disipando la niebla que hay a tu alrededor, cómo llega a todos los rincones oscuros, irradiando afecto hacia todos los seres, disipando toda sensación que no sea amor, disolviendo la imperfección y la enfermedad… Sigue profundizando hasta donde puedas llegar. Incluso a la unión de tu luz con la luz del cosmos, con Dios si eres creyente.
Cuando consigas dominar un objeto determinado, como la llama de la vela puedes escoger otro e incluso integrarlo al anterior, puedes agregar la imagen de ti mismo contemplarla en perfecto estado de salud, armonía, inteligencia lo que desees ver manifestado.
Pero recuerda hacerlo sólo cuando ya hayas dominado el primero. Cuando veas que dominas la técnica sin problemas puedes intentar meditar sobre ideas abstractas, pero teniendo sumo cuidado en escoger asuntos positivos, buenos, nobles y elevados.
Aprovecha para relajar lo mas que puedas todo tu cuerpo hasta sentir que este flota, marca tus tiempos al principio cuando empieces a meditar, quizás se una buena idea un despertador que te ayude a salir suavemente de tu meditación, ya cuando aprendas a manejar el tiempo lo harás intuitivamente, para principiantes se recomienda no más de 15 minutos.
Procura siempre recordar y repetirte que estarás en perfecto estado de salud y que al salir de tu meditación estarás alerta para seguir con tus tareas diarias, alegre, armonioso lleno de salud y perfección.
Se ha demostrado que el implementar la meditación diario de 15 minutos ha ayudado a las personas que padecen de enfermedades spicomaticas o físicas, por ejemplo en las personas con Síndrome de Post Polio o Fibromialgia aumenta el sistema inmunológico y recarga la energía neuromuscular , los médicos especializados en estos síndromes ahora recomiendan agregarla a nuestro diario vivir.
Seria prudente que escribas el día que comienzas a meditar y que apuntes tus
experiencias, posteriormente si hay cambios en tu salud, concentración, sentimientos menos vulnerables y de menos culpa como otros experiencias que tengas, esto lo comprobamos con las enseñanzas de grandes psicoterapeutas que nos hablan de cómo al meditar modificamos biológicamente nuestro metabolismo y los cambios que se dan son debido a que el subconsciente recibe constantes mensajes positivos que va aprendiendo dejando atrás los mensajes negativos, experiencias de mucho dolor etc. es como una pequeña gran reprogramación neurololinguista, entre mas repitas mentalmente que eres una persona con salud, con abundancia con energía y lo que desees que no vaya en contra de sentimientos nobles, el subconsciente poco a poco lo asimila y se ve reflejado
en tu persona, si tienes una doctrina religiosa puedes orar en esta vibración “Alfa” estas conectado a un nivel espiritual muy elevado.
Te deseamos que el arte de meditar te lleve a los confines de la paz interna de la
relajación tan necesaria para todo individuo y mas en personas que carecen de salud, meditar te dará el bienestar de sensación de haber descansado o dormido, cuando no puedas realizas tus siestas que recomiendan los especialistas en SPP Y FM cierra tus ojos, ponte como y medita te ayuda de igual manera que realizar una siesta y en lo espiritual elevaras tu cuerpo, mente.

Texto original escrito por E.L.M.G para la Asociación Post Polio Litaff A.C_México. Derechos de autor

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