Primeros Pasos en la VÃa del Zen: I. Distintas Motivaciones.

Patriarca Zen Bodhidharma
Primeros Pasos en la VÃa del Zen:
I. Distintas Motivaciones.
Las palabras que siguen intentarán ayudarte a situarte en la práctica de la VÃa del Budismo Zen que acabas de iniciar.
En primer lugar debes preguntarte qué es lo que buscas en la práctica del Zen. He aquà una historia:
“Un hombre tenÃa un puesto de frutos secos, La gente que querÃa frutos secos se acercaba a su puesto y este hombre se los proporcionaba. Pero, a veces, llegaba gente distraÃda que le pedÃa tomates o carne, y este hombre le decÃa: lino, aquà tenemos sólo frutos secos. La verdura y la carne es ahà al lado.”
En el Zen se estudia y se practica la enseñanza transmitida por los Budas y Patriarcas a través del linaje correcto de la Transmisión Budista Zen, cuya esencia fundamental es la de descubrir y vivenciar la verdadera naturaleza de nuestra existencia. El corazón de esta práctica es la meditación zazen.
¿Quiere esto decir que para hacer zazen en un dojo hay que “hacerse budista”? No. Esto quiere decir que en un centro Zen se practica zazen siguiendo la enseñanza del Budismo Zen, pero los centros están abiertos a todas las personas que quieran hacer zazen respetando las reglas y la atmósfera de este lugar.
I. Distintas Motivaciones.
La VÃa del Zen es como un gran océano de agua dulce que puede proporcionar agua a todos aquellos que la necesiten. La cantidad de agua que se recibe depende de la necesidad y del recipiente con el que se acuda: Un gran recipiente podrá recibir mucha agua, un recipiente pequeño recibirá poca agua.
El recipiente es la actitud con la que se practica y la profundidad de lo que se busca. La experiencia nos ha hecho ver que existen distintas motivaciones a la hora de acudir a la práctica del Zen.
Están aquellos que acuden por curiosidad, sin gran interés y sin nociones claras de lo que es el Zen.
Están aquellos que desean aprender una técnica para relajarse, para “estar mejor” sin reflexionar sobre las causas de su malestar y de su tensión.
Están aquellos que lo que desean es integrarse en algún grupo, tener amigos, conocer gente.
Están aquellos que no se sienten bien con ellos mismos y sienten la necesidad de hacer algo, (de satisfacer su insatisfación, de ser felices) pero no tienen una dirección concreta y no han reflexionado suficientemente sobre lo que quieren y lo que no quieren.
Están aquellos que han leÃdo libros sobre el Zen, que se sienten intelectualmente identificados con la enseñanza del Zen y desean “practicar” y acuden a la práctica con un bagaje pesado de prejuicios intelectuales, de ideas preconcebidas, de categorÃas y conceptos.
Están aquellos que llegan a un centro sin tener ni la más mÃnima idea de lo que es el Zen y, sin embargo, encuentran inmediatamente que el Zen es su camino.
Están aquellos que, hayan o no leÃdo libros sobre el Zen, lo que buscan es una vÃa espiritual a través de la cual operar una profunda revolución interior, una transformación personal que les permita vivir de acuerdo con una verdad que ellos mismos sienten vagamente en su interior pero que no saben como desarrollar o expresar.
Están aquellos que lo que buscan es la VÃa del Zen y sólo la VÃa del Zen, teniéndolo muy claro desde el principio.
Cada persona es diferente, cada una tiene su propia actitud, pero las citadas anteriormente son los estereotipos más comunes. Si la motivación no es correcta, es imposible continuar practicando zazen durante largo tiempo. Muchas personas acuden al Zen como podrÃan acudir a cualquier otro centro espiritual, o a centros de meditaciones variadas, o a centros de psicoterapia, o a clubes y asociaciones cÃvicas, o a centros de relajación, masaje y técnicas de bienestar. Son personas que, al no tener definida su búsqueda, igual están hoy aquà que mañana en otro sitio. Además, con la práctica de zazen tienen la impresión de «no sacar nada de provecho». La propia actitud o motivación es pues un obstáculo que impide perseverar y entrar en el corazón del Zen.
Otras personas, sin embargo, reciben una impresión muy buena de sus primeras sesiones de zazen. Perciben algo en la atmósfera del centro que les atrae enormemente, se sienten indentificadas a grandes rasgos con el silencio de zazen y con la enseñanza que recibe. Estas personas deciden seguir practicando y acudir regularmente al centro para practicar zazen, aunque aún no podrÃan decir muy bien por qué les gusta la práctica del Zen.
¡¡¡ Sarvamângalam !!!
( ¡¡¡ Que todo sea auspicioso ¡¡¡ )
Saludos Cordiales y Besos… !!! Rinchen.
Tags: Ética, Budhadharma, FilosofÃa, Historia, Humanidades, I distintas motivaciones, PsicologÃa
Artículos Relacionados:
Primeros Pasos en la VÃa del Zen: VIII. La Entrada en el Refugio.
Primeros Pasos en la VÃa del Zen: V. La Duda.
Primeros Pasos en la VÃa del Zen: VII. La Visión de los Tres Tesoros.
Primeros Pasos en la VÃa del Zen: IV. El Maestro.
Primeros Obstáculos en la VÃa del Zen: II Obstáculos - 3. Obstáculos Emocionales.

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos