Primeros Pasos en la Vía del Zen: V. La Duda.

rinchen 19 agosto, 2008 0

Escultura de la Duda

Escultura de la Duda

Primeros Pasos en la Vía del Zen:
V. La Duda

Practicando como se ha enseñado hasta ahora, uno puede progresar rápidamente en la Vía del Zen. Poco a poco, imperceptiblemente, una nueva personalidad irá naciendo. Muchos de nuestros hábitos corporales, mentales y emocionales se habrán transformado y por, lo general, se experimenta un verdadero renacer. Atrás quedó la actitud desconfiada, rígida, miedosa y confusa de nuestros primeros días de práctica.

La práctica de zazen y la enseñanza del maestro comienzan a abrirnos el verdadero mundo de los Budas, una nueva dimensión de nuestra existencia, una nueva forma más satisfactoria de vernos a nosotros mismos, de ver el mundo y de relacionarnos con él. Podemos sentirnos incluso eufóricos tras la superación de los primeros obstáculos. Atrás va quedando el viejo yo ilusorio y cada vez sentimos más la presencia de un nuevo yo más real, más auténtico, más pleno. Es en este momento cuando algunos practicantes sienten una especie de vértigo, el vértigo de la duda.


A pesar de los resultados satisfactorios obtenidos con la práctica de zazen, algunos practicantes sienten que se están alejando “demasiado” de su mundo familiar, al que, en algún remoto lugar de su inconsciente, permanecen apegados.
Además, en estos momentos, uno comienza a darse cuenta de que zazen y la Vía del Zen es mucho más que una técnica de meditación o de relajación. Uno comienza a intuir la verdadera profundidad de la Vía del Zen, es decir de su propia existencia. Y esta profundidad da miedo, el miedo del polluelo a salir de su cascarón. Son momentos de incertidumbre y de duda. ¿Intentar volver al mundo de siempre? ¿Seguir adelante?

Esta duda es natural e incluso beneficiosa si se vive con una actitud mental justa. Está duda es la manifestación de que se está produciendo la visión del Dharma (de la Realidad que nos muestra el Zen) y que esta visión está siendo comparada con la visión ordinaria que habíamos tenido hasta entonces.

¡¡¡ Sarvamângalam !!!
( ¡¡¡ Que todo sea auspicioso !!! )
Saludos Cordiales y Besos… !!! Rinchen.