Primeros Pasos en la Vía del Zen: VII. La Visión de los Tres Tesoros.

rinchen 31 agosto, 2008 3

Estatua de Buda Shakyamuni

Estatua de Buda Shakyamuni

Primeros Pasos en la Vía del Zen:
VII. La Visión de los Tres Tesoros

La duda es uno de los obstáculos más difíciles de superar. El momento de su aparición depende de cada persona: en algunas aparece a los pocos días de comenzar la práctica, en otras al cabo de meses, e incluso de años, según la intensidad y la profundidad de la práctica de cada uno. La duda misma puede ser de distinta intensidad. En el Zen se habla a veces de la Gran Duda. Esta Gran Duda aparece en los momentos críticos en los que se experimenta la culminación de un proceso de maduración espiritual. Esta Gran Duda es vivida como un doloroso desgarro emocional y espiritual. Es como si fuéramos caminando y, de pronto, la tierra se abriera bajo nuestros pies. Atrás queda la “vieja tierra”, delante la “nueva tierra”, y nosotros en medio con el abismo bajo nuestros pies. ¿Qué hacer? ¿Hacia delante, hacia atrás? Es en este momento cuando aquellos que carecen de la determinación suficiente y de la motivación justa suelen abandonar la práctica de zazen y la Vía del Zen. También están aquellos que, sin pensarlo, dan un salto intuitivo hacia la nueva tierra, hacia la otra orilla.

En el Zen se dice:


Gran Duda, Gran Iluminación.
Pequeña duda, pequeña Iluminación.
Ninguna duda, ninguna Iluminación.

La Gran Duda no puede ser resuelta mediante el intelecto, sino mediante la totalidad de nuestro ser existencial, más allá del pensamiento, a través de una reacción espontánea e intuitiva.

La resolución de la Gran Duda implica la determinación de seguir la Vía de los Budas y Patriarcas, de recibir su enseñanza, de estudiar y de practicar lo que ellos estudiaron y practicaron. Supone tomar al Buda cómo maestro espiritual y fuente continua de Inspiración; al Dharma como el Camino, la Vía, la Enseñanza a seguir; la Sangha como la Comunidad espiritual en la que desarrollar la propia aspiración espiritual.

Los labios, el cuerpo, el corazón y el espíritu dicen entonces:

Veneración al Buda.
Veneración al Dharma.
Veneración a la Sangha.

Para ser guiado voy al Buda.
Puedan mis pies marchar por la Vía del Despertar.
Para ser guiado voy al Dharma
pueda mi cuerpo-mente comprender la Enseñanza
y obtener la Gran Sabiduría Compasiva
vasta como el océano.
Para ser guiado voy a la Sangha.
Podamos todos vivir en armonía
más allá de los apegos egoístas.

A esta actitud emocional y espiritual se le llama Tomar Refugio en los Tres Tesoros (Buda, Dharma, Sangha) o entrada en la Corriente, y se materializa en la Ceremonia de Toma de Refugio que tiene lugar varias veces al año en el Templo Luz Serena, en presencia de los demás miembros de la Comunidad.

¡¡¡ Sarvamângalam !!!
( ¡¡¡ Que todo sea auspicioso !!! )
Saludos Cordiales y Besos… !!! Rinchen.