El Buda Siddhartha Gautama

matiuzv 17 septiembre, 2009 0


 

Siddhartha Gautama, a quien más tarde se conoció como el Buda, fue un príncipe que vivió hacia el siglo VI a. de C. en el norte de la actual India. A pesar de todos los placeres de los que disfrutaba, Siddhartha no era feliz. Se sentía vacío y veía que, al igual que él, todo el mundo vivía en un estado de aflicción. A los 29 años, sintiendo que no podía soportar más esta situación, abandonó la corte y comenzó su búsqueda. Siddhartha no solo quería encontrar un remedio para su propia aflicción, sino para la de todos los seres; deseaba que todos fuesen felices.
Seis años después Siddhartha consiguió liberarse finalmente de toda aflicción. Había comprendido y trascendido la raíz del sufrimiento: una falsa visión de la Realidad. A partir de aquel momento se le conoció como el Buda.
El Buda dedicó el resto de su vida a compartir su descubrimiento con todo aquel que quiso escucharle. Enseñó a la gente a curarse de su enfermedad, a liberarse de la ilusión y a redescubrir su estado esencial de plenitud, amor y comprensión hasta que a los 80 años murió.
Su doctrina.- Buda predicó su doctrina a la forma de Las Cuatro Nobles Verdades. Esta modalidad se parece a un diagnóstico médico, primero identifica la causa de la enfermedad de la humanidad, luego afirma que la enfermedad puede ser curada y finalmente prescribe el remedio.
La Primera Noble Verdad cita las características más sobresalientes de la situación humana, duhkha, que es el sufrimiento o frustración. Esta frustración se origina de nuestra dificultad en encarar un hecho básico de la vida, que todo lo que nos rodea es inestable y transitorio. El sufrimiento se origina cuando nos resistimos al flujo de la vida y tratamos de aferrarnos a las formas fijas.
La Segunda Noble Verdad habla sobre la causa de todo el sufrimiento, trishna, que es el aferrarse, o agarrarse. Es el vano aferrarse a la vida, basado en un punto de vista errado, lo que se denomina avidya, o ignorancia. Debido a esta ignorancia dividimos el mundo que percibimos en cosas separadas e individuales. Mientras se mantenga este punto de vista experimentaremos frustración tras frustración.
La Tercera Noble Verdad cita que el sufrimiento y la frustración pueden ser paradas. Es posible trascender el círculo vicioso de samsara, liberarse de las ataduras de karma y lograr un estado de total liberación llamado nirvana. En este estado, las falsas nociones de un ‘yo’ separado han desaparecido para siempre y la unidad de toda vida se hace una sensación constante. Llegar a nirvana es lograr el ‘despertar’ o el estado de Buda.
La Cuarta Noble Verdad es la prescripción de Buda para terminar con todo el sufrimiento, la Octuple Vía del auto-desarrollo que lleva al estado de ‘despertado’.
Los dos primeros ya mencionados corresponden a la correcta visión y al correcto conocimiento; esto es, con el claro entendimiento de la situación humana, ese es el punto necesario de partida. Las cuatro secciones siguientes tienen que ver con el actuar correcto. Ellas dan las reglas para la forma de vida de un budista, que es el camino medio entre los extremos opuestos. Las últimas dos secciones tienen que ver con la correcta conciencia y la correcta meditación y describen la directa experiencia mística de la realidad que es su objetivo final.